Catequista: compañero en el camino de la fe
- Parroquia Ntra. Sra. del Rosario

- hace 5 días
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Hoy 10 de enero, se llevó a cabo un significativo encuentro de la Comisión Nacional de Catequesis, que nos invitó a redescubrir la identidad y misión del catequista bajo el lema: “Catequista, compañero en el camino de la fe”. Este llamado no fue solo una reflexión teórica, sino una invitación clara y pastoral a renovar nuestro compromiso misionero como Iglesia en salida.
Nuestro Obispo, Mons. Luis Francisco, en comunión con el mensaje de todos los obispos presentes, nos exhortó con fuerza a salir afuera y seguir con fe nuestro camino. Nos invitó a dejar la comodidad de las rutinas, a no quedarnos encerrados en esquemas repetidos, sino a atrevernos —impulsados por la fe— a caminar nuevos caminos que respondan a la realidad concreta de nuestro pueblo. Este llamado resume el sentir común de todos los pastores: una catequesis viva, misionera y profundamente encarnada en la vida de las personas.
Desde el mensaje del Obispo de Mayagüez, se nos recordó que el catequista está llamado a ser un discípulo en salida, no indiferente al dolor y a las heridas que viven hoy nuestras familias. La catequesis no puede limitarse a preparar para recibir sacramentos, sino que debe tocar corazones y manifestar el amor de Dios en medio de las realidades más difíciles, iluminados siempre por el Espíritu Santo.
El Obispo de Caguas nos exhortó a no tener miedo a renovarnos, a vivir y catequizar en el tiempo y el espacio que nos toca, entrando en la realidad de niños, jóvenes y familias de nuestras comunidades. La catequesis debe ser amplia y permanente, no exclusiva para los niños, sino un verdadero camino de acompañamiento para todos. Como María en Caná, el catequista escucha y confía: “Hagan lo que Él les diga”. Sostenidos por el Directorio para la Catequesis, el Catecismo de la Iglesia Católica y el Ministerio del Catequista, somos llamados a fortalecer una red de catequistas que vivan la sinodalidad, haciendo de la catequesis un laboratorio de diálogo, relaciones humanas y misericordia, llegando a las periferias sin perder la fidelidad a la doctrina.
El Obispo de Arecibo fue claro y firme al afirmar que “el catequista que no se forma, se desforma y desforma”. De ahí la importancia de una formación constante, una actitud evangélica de respeto y una preparación seria para el servicio. Sin el Espíritu Santo, el Evangelio se vuelve letra muerta y la misión simple propaganda.
En sintonía con el CELAM, se propone un proceso formativo de 8 a 12 semanas como medio para fortalecer esta vocación. Con alegría, destacamos que varios de nuestros catequistas, junto a nuestra coordinadora Vanessa García Serrano, estuvieron presentes en este encuentro, acogiendo con responsabilidad este llamado.
Con esperanza renovada, se convoca a todos los catequistas el 21 de agosto de 2027 en la Diócesis de Arecibo, para seguir caminando juntos como verdaderos compañeros en el camino de la fe.





























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